En general, la irradiación por medio de radiaciones ionizantes tiene por objetivo la esterilización, constituyendo, para el caso de los tejidos biológicos para injertos o transplantes, una alternativa que supera las limitaciones de otros métodos y garantiza la esterilidad del tejido, en razón a que se puede realizar en el envase final, eliminando así el peligro de recontaminación; asimismo constituye un proceso frío que no genera calor, por lo que se pueden preservar las propiedades biológicas de los tejidos; y además no implica residuos, pues el producto no está en contacto con el material radiactivo, sino únicamente recibe las radiaciones gamma emitidas.
En lo que se refiere a la irradiación de los productos sanguíneos, el objetivo es disminuir el riesgo inmunológico asociado a la transfusión de sangre en pacientes transplantados, toda vez que mediante la irradiación se logra la depresión inmunológica de los linfocitos, sin causar daño a plaquetas y otros elementos sanguíneos.
Los principales beneficiarios de esta tecnología son pacientes niños, con quemaduras graves y otras enfermedades de consecuencias catastróficas, malformaciones congénitas y ceguera; así como pacientes con transplante de médula ósea y órganos sólidos, entre otros.
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En lo que corresponde a la irradiación de tejidos, desde 1996 nuestro país cuenta con un Banco de Tejidos Radioesterilizados que fue posible gracias a un proyecto propiciado por el IPEN y auspiciado por el Organismo Internacional de Energía, desarrollado por el Hospital del Niño, hoy Instituto Nacional de Salud del Niño, el que ha permitido salvar la vida de muchos pacientes que de otra forma no hubieran sobrevivido.
Para el desarrollo de esta actividad el IPEN cuenta con instalaciones y personal calificado que permite brindar servicios de irradiación, así como desarrollar investigaciones aplicadas en el campo de células, tejidos biológicos y materiales irradiados para injertos.
Por su parte el Instituto Nacional de Salud del Niño ha construido dentro de sus nuevas instalaciones, facilidades mejoradas a las que trasladará el Banco de Tejidos. Asimismo ha identificado requerimientos de nuevos productos en base a células y tejidos irradiados, incluyendo sangre y sus componentes, para tratar diversas condiciones médicas.











